¿Te imaginas conocer a un perrote con secuelas de moquillo y pasar de largo? no, francamente yo no.
Así lo conocí, le tomé el video, corrí a la veterinaria mientras la chica de una estética lo resguardaba. Le traje su medicina y se fue a pensión para poder curarse. Ahí estuvo dos meses y ahora es muy feliz en casa.